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LA CAZA DEL CARUALO - LEWIS CARROLL

Nórdica Libros ha publicado recientemente el famoso poema de Lewis Carroll La caza del Carualo, maquetado junto con divertidas, a la vez que tristes (muy carrolliano) ilustraciones de Tove Jansson. Disclaimer: Esta va a ser una reseña muy cortita.

Desde hace un tiempo no puedo dejar de comprar y de leer libros ilustrados. Me parece que es realmente una categoría que se ha quedado bastante marginada, más que nada porque la mayoría de libros ilustrados siempre habían sido para niños. Cuánto más letra tiene y más grueso es el libro, más maduro debes ser. Sin embargo, últimamente en la industria editorial están resurgiendo los libros ilustrados y reclamando que también pueden ser para adultos. Cuando se me dio la oportunidad de reseñar La caza del Carualo pensé que era, realmente, un libro que resumía perfectamente este nuevo resurgir en la literatura: Lewis Carroll que, en principio, uno se cree que es para niños, pero que no lo es, acompañado de ilustraciones que podrían gustar a los niños, pero que no están dirigidas a ellos.

De hecho, la maquetación y las ilustraciones del libro es lo que más me han gustado. Os cuento: el poema está traducido al castellano por Jordi Doce. Yo he estudiado filología inglesa, así que siempre leo en inglés; sin embargo decidí darle una oportunidad a la traducción, teniendo siempre en cuenta que es muy difícil traducir a Carroll dado a los nuevos conceptos que introduce, como por ejemplo “Snark” (mitad de la palabra snail y shark, traducido como Carualo en castellano). Siempre cuesta un poco meterse en la poética de Carroll, con estas nuevas palabras que no podemos relacionar con nada de buenas a primeras, porque al fin y al cabo apela a nuestra imaginación. Y la imaginación como adultos ha ido menguando. No fue por la traducción de esta nueva poética que me dio la sensación de no haber entendido nada del poema. Fue porque la traducción apela a estructuras de la frase muy extrañas para el castellano, sin embargo naturales para el inglés: “Comprado había un gran mapa marino/ sin la menor señal de tierra firme:/ y estaban todos de lo más contento,/ pues era un mapa claro y comprensible.” En inglés el “Comprado había” (Bought had he) se utiliza para enfatizar, pero me suena más natural que la traducción, aunque también se haya servido para resaltarlo igual. (Tengo la sensación que no me estoy explicando bien… espero que me entendáis un poquito).

Cuando acabé el poema me quedé, como he dicho, con la sensación de haber entendido la mitad. Pero fue muy grata mi sorpresa al descubrir que Nordica Libros había incorporado, al final de todo, ¡el poema en inglés! Lo volví a leer y, ¡una maravilla! Como siempre, muy Carroll: una aventura que a primera vista puede ser para niños, pero que tiene una gran crítica a la sociedad, a las instituciones de poder, y a lo humano. Carroll es tan universal que me está costando mucho reseñarlo, porque siento que todo lo que diga de él lo habrán dicho millones antes. Y con razón. Carroll no se puede reseñar ni explicar: Carroll se tiene que vivir.

Andrea Rovira.
@andreaishere

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POEMAS - LEWIS CARROLL

Hoy hablamos de uno de esos extraños casos en que el éxito de la obra supera al de su autor. No es una temeridad afirmar que debe ser muy complicado encontrar a alguien que no conozca Alicia en el país de las maravillas, pero seguro que no es tan sencillo encontrar personas que respondan afirmativamente al ser preguntados por Lewis Carroll. A parte de esa magna obra, Carroll escribió durante toda su vida poemas, la mayoría dedicados a un amor imposible: su Alice. 

Pocos conocen que esa Alicia existió, que el autor estuvo enamorado de ella a lo largo de toda su vida y a pesar de la diferencia de edad, y que ese maravilloso e inmortal cuento nace de la voluntad de este matemático y escritor británico por entretenerla a ella y sus hermanas una tarde soleada de verano. Lewis Carroll, seudónimo de Charles Lutwidge Dodgson, fue profesor de matemáticas, fotógrafo retratista amateur y escritor por vocación. Desde muy pequeño comenzó a escribir en las revistas que creaba con sus hermanos en casa. Gracias a su elevada inteligencia, desde sus primeros escritos se puede ver la innovación con la que Carroll carga al verso: juegos de perspectiva, de tono, de ritmo, adivinanzas, moralejas e incluso poemas que recuerdan a los koanes zen. 

Pero lo más llamativo de su poesía, aparte del sempiterno recuerdo de Alicia, es esa voluntad de anclaje, de perduración de la infancia. Para Carroll, defensor de lo bello como Verdad, es la infancia la imagen de la Belleza, y por lo tanto, de la única e irremplazable Verdad. Carroll es consciente de su propia pérdida de la infancia, como puede verse en tantos poemas donde se trata el tópico latino del tempus fugitUna barca bajo el cielo soleado o Prólogo de A través del espejo -  pero lucha por conseguir que no suceda lo mismo con aquella «recién nacida habitante / de la gran ciudad de la vida» que da nombre al poema Alicia, hija de la señora C. Murdoch. Quiere retenerla en ese espacio que crea solo para ella, en lo que él llama «el centro del país de los sueños», con la certeza de que allí «no puede entrar la mano corruptora». De esta voluntad imperiosa por sumergir a su Alicia en un mundo imaginario donde la única premisa para entrar sea la conservación de la infancia, nace el país de las maravillas que todos tanto conocemos. 

Lewis Carroll se enamoró perdidamente de aquella niña que le trajo el verano a sus días, que le regaló sus oídos para saborear con ellos los cuentos que el compañero de trabajo de su padre le regalaba muchas tardes, que no estaba manchada por la sombra de los tabús y los prejuicios sociales. Carroll sí tuvo que sufrirlos y ello ocasionó el rechazo de muchos, como seguiría ocurriendo hoy. Carroll tuvo que sufrir el peso de una sociedad que está por encima del deseo individual, que acabó decidiendo por él y ante lo cual solo pudo refugiarse en aquello que siempre tiene los brazos abiertos, en el pañuelo inacabable, en el abrazo infinito de la Literatura. 

Víctor González.
@chitor5

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