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UN CAFÉ Y UN SILENCIO


Te echo de menos. No voy a mentir. Echo de menos cada carcajada y el olor de tu cuerpo. Echo de menos esos días donde la vida me parecía sencilla siempre y cuando amaneciese a tu lado. Eras la llave que abría la puerta a la felicidad y ahora esa puerta se ha cerrado desde dentro y no puedo abrirla. No sé qué hacer para volver a aquellos días. Perdí el norte cuando te llevaste la brújula de tus labios. No encuentro el camino para volver a ti y eso me mantiene rota desde el día que te fuiste. Dime amor, ¿cómo hemos llegado hasta aquí? Dónde quedan esos días en los que me susurrabas al oído que yo era tu todo. Ahora ya no dices nada, no estás. Has desaparecido de tal forma que he llegado a pensar que nunca has existido. Y aquí estamos, de nuevo, frente a frente. Sentados en cualquier café respondiendo preguntas sin respuesta. 
Te fuiste y ahora vuelves, llamas y buscas. ¿Qué sentido tiene? Ni siquiera somos los mismos. Por mucho que lo intentemos jamás volveremos a esos días. Nuestro tren pasó y a pesar de las lágrimas que sigo derrochando no volveré a refugiarme en aquel pecho que a veces me miente. Nada de esto tiene sentido, ni este café ni nosotros. Alguien tenía que decirlo. Un café y un silencio desgarrador. No quiero volver a verte.

Blanca de Paco.

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THE NOTICER – ANDY ANDREWS.


Seguramente debería decir que es el libro que más marcó mis inicios en la lectura. Seguramente debería decir que es mi libro talismán en cuanto a la visión de la vida que me ha dado. Seguramente debería decir que es un libro que nadie puede dejar de leer. O simplemente podría decir que es el mejor libro que he leído nunca. Y es lo que haré.

¿Cómo una persona que a los 19 años pierde a padre y madre, accidente y cáncer respectivamente, tiene que vivir en la calle durante años, luchar contra todo y todos, buscarse la vida desde lo más bajo; puede acabar escribiendo algo así? La única respuesta es recomendar este libro. No se hallará, pero te enamorará de tal forma y te dejará tan boquiabierto que lo único que quedará es rendirte a esta persona, por su visión de la vida, por su superación, sus ganas, su ‘yo’.

Andrews nos deleita en este caso con el personaje de Jon, una persona mayor y reservada, extraña, pero a la vez observadora, realista y consciente. Los lectores que hagan el ‘esfuerzo’ de leer este libro (de escasas 170 páginas y con una lectura velocísima), abrirán los ojos si no lo han hecho ya, cogerán de la mano a Jon e irán por el mundo de la realidad, de la verdadera realidad. Se apartarán de los pensamientos que nos hacen anclarnos en el pasado y verán demostrado por este hombre el ahora, serán conscientes. Todo ello únicamente siguiendo una frase anudada al cuello de este personaje llamado Jon, que lleva a todo lugar que él visite, que proporciona a cualquier persona que se encuentre frente a algún problema, que hace sonar el despertador de la consciencia de quien tiene delante, y esta es, simplemente, “a veces todo lo que una persona necesita es un poco de perspectiva”.

Se presentarán numerosos conflictos (personales, con uno mismo, de pareja, sentimentales, negocios, etc) pero Jon los resolverá sólo cambiando la visión hacia ellos, mirando con otros ojos, los ojos conscientes, positivos. Los que todos deberíamos tener y que nuestro egotismo nos nubla. Todo problema del que queramos salir, en el que estemos presentes, ya sea de trabajo, ya sea de pareja, o simplemente no encontrarnos a gusto con nosotros mismos, Jon girará la moneda, veremos la cara clara, la cara positiva, la cara que nos sonríe y que sin que queramos conseguirá un acto reflejo nuestro de respuesta en forma de sonrisa hacia la vida.

Es posible encontrar en estas líneas cierto punto de subjetividad hacia el libro, es posible encontrar un amor especial hacia él, es posible encontrar una exagerada alabanza, hasta excesiva. Pero también es posible leerlo, es posible cambiar nuestra visión hacia el mundo, salir de la oscuridad. Rompamos ese dicho que manifiesta que la luz es demasiado dolorosa para quien quiere seguir en la oscuridad. Salgamos de ella, entremos en el mundo, disfrutémoslo de una vez por todas, para eso lo tenemos, para eso tenemos a la vida, y con autores como Andy Andrews, con libros como ‘The Noticer’, es muy fácil conseguirlo, ellos son el trampolín hacia este nuestro profundo océano que somos nosotros mismos, con el cual no podemos aceptar convivir sin conocerlo, y mucho menos, sin disfrutarlo.

"Piénsalo... Todo el mundo quiere estar en la cima de la montaña pero, si recuerdas, las cimas son rocosas y frías. No tienen vegetación. Por supuesto, la vista es impresionante, pero ¿de qué nos sirven las vistas? Las vistas simplemente nos permiten vislumbrar nuestro siguiente destino, nuestro siguiente objetivo. Pero para conseguir tal objetivo, debemos bajar de la montaña, atravesar el valle y empezar a subir la siguiente ladera. Es en el valle donde nos esforzamos gracias a la hierba exuberante y al terreno rico, donde aprendemos y nos convertimos en lo que nos permitirá culminar la siguiente cima de la vida."

Víctor G.
@libresdelectura 
https://www.facebook.com/libresdelectura
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SÁLVESE QUIEN QUIERA


Somos efímeros,
un momento en la eternidad;
 si es que la eternidad existe 
y no es mera invención, 
como  gran parte del mundo en el que vivimos. 
Claro está que hay 
quienes saben cómo escapar de tanto cuento
 y escribir el suyo, 
más auténtico,
 sin lugar a duda.
 Y, sabiendo que no se puede abrazar la eternidad,
los hay que prefieren 
tener un affair con la vida.
 Sí. Como los amores de verano,
que aunque llevan la fecha de caducidad
escrita en su nombre,
se pintan de mil colores y formas
y,  tras revolotear 
como bellas mariposas  
y exprimirse
la belleza
entre las dunas 
de alguna playa
desierta,
proceden a retirarse por la puerta de atrás,
 para fundirse en las olas y fluir en ellas,
 como fluye la vida en aquellos que se lo permiten.
Pero eso sólo les pasa a algunos,
a los que llevan el sol por dentro
y les brilla la intensidad
desde que amanecen;
los otros tienen el corazón a oscuras,
llueve dentro de ellos,
pero no limpio,
llueve barro
y siempre termina dejándolo todo perdido;
y luego  
se pierden ellos
hasta perder la vida,
aunque ya estaban muertos.

Instagram: @andreamoonforce
Facebook: Andrea Moonforce
Blog: desnudarpalabras.blogspot.com 

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TUYA


Tuya. No sé hasta cuándo, pero tuya. De nadie más. Tuya sin ser de tu propiedad, siempre siendo libre manteniendo el deseo de volver a ti. Tuya en cada beso, en cada abrazo y en cada despertar. Tuya creyendo siempre en ti a pesar de los imposibles. Tuya confiando y no fallando. Tuya sin serlo; sin prohibir y por elección mía. Tuya en cada carcajada y en cada mueca de mal humor, tuya cada vez que mi cuerpo se estremece recordándote. Tuya cuando te siento cerca y cuando estás lejos. Tuya en el invierno y en el verano. Tuya respetando mi espacio y el tuyo, dejándote volar sabiendo que vuelves. Tuya entre copas y entre cafés. Tuya sintiéndote mío, nuestros, alejándonos de las malas lenguas y de los que no entienden, siendo de nosotros mismos cada vez que nos acercamos más  de lo permitido. Tuya, mío y nuestros. Y dime amor, ¿qué haces para hacerme sentir tan tuya?

Blanca de Paco.
 
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