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PASAR PÁGINA


¿Que si estaba dispuesta a cerrar el paso? ¿A pasar página? Quería salir de allí, huir con lo puesto. La rutina la obstruía. Se sentía ahogada entre tanta hipocresía. Ese capítulo negro estaba maldiciendo su preciosa novela de la vida. No quería nada más que olvidar todo aquello. Deshacerse de las preguntas que la atrapaban entre los versos y un adiós. Olvidar su recuerdo. Aliviar su piel, callar a esas sábanas que gritan un nombre todas las noches. No quería nada más que convencerse de que debía olvidar todo aquello, volver a empezar. Cerrar una puerta y coger un tren. Resurgir de sus cenizas. ¿Que si quería pasar página? Como si alguien dudase de ello. 

Blanca de Paco.
@blancadepaco
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CONTACTOS Y FUGAS

Imagen: Irene Colell.
.hoy me he destrozado en tu cuerpo 
he perdido la rigidez de ser solo mía 
he destruido el espacio que me mantenía 
como nueva o al menos en proceso 
de sentirme otra

.hoy he caído en nuestros restos, 
de cabeza y sin alas 
la materia, más dura que nunca, 
y no he sabido ser otra cosa que 
tus labios

.hoy he vuelto a confundirte con 
el infinito. perdiendo gramos, 
ignorando vestigios: eres el 
paraíso donde perdí esa mirada 
que desenfocaba el pesimismo

.hoy me he perdido, a trozos, que 
ahora se mueven buscando lo común. 
en ese centro, que es mi cuerpo, 
donde ningún imperialismo quiero 
que lo deforme. donde construyo mi 
lugar a solas. conmigo. con las otras

Patricia Bertolín.
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FELIZ DÍA DEL TRABAJADOR A TODOS


Everi se levantó como cada mañana, con la luz atravesando la rendija de sus párpados, aún con los ojos cerrados distinguía un tono rojizo, el sol que atravesaba el cristal calentaba su piel, ligeramente erizada, entre bostezos y estiramientos abrió los ojos, se deslizó hasta la cocina y se preparó una taza de café. Aún en vaqueros y sostén bebía de su taza sujeta por sus manos entrelazadas frente a la ventana del salón, podía ver toda la ciudad desde ese punto, podía ver la iglesia que se alzaba en pleno casco antiguo tan definida como el nuevo edificio de oficinas aún en construcción en pleno centro, la ciudad se extendía a sus pies.

Fue caminando al trabajo como cada día, mirando al suelo y con los cascos puestos a un volumen considerablemente alto, era una mujer alta y con fuerza física, salía a correr siempre que su agenda se lo permitía, llevaba una dieta saludable, aficionada al arte tanto visual como escrito, a la música clásica y al rock tanto como al punk y al indie, dada a la lectura sin duda, era una mujer de las que comúnmente se dice que son fuertes e independientes, cosa que todas las mujeres pueden llegar a ser. Everi trabajaba como redactora en un periódico de carácter nacional, escribía los artículos que iban surgiendo para la sección de noticias internacionales, ese día no esperaba recibir flores ni bombones, para ella era un día como otro cualquiera, caminaba ensimismada pensando en cuál sería el artículo más adecuado para el día siguiente y al llegar a su mesa encendió el ordenador y apagó el reproductor, dejó los cascos a un lado y colgó la chaqueta en su silla.

- Feliz día de la mujer trabajadora - le dijo uno de sus compañeros con una sonrisa de oreja a oreja clavada en el rostro.

- El día que no haya que felicitar a las mujeres una vez al año por poder trabajar será el día que realmente haya igualdad - respondió ella de la forma más sincera que había y con cierto toque de pesar en la mirada - pero gracias, feliz día del trabajador para ti también, Dan.

Alba Ferrer.
@dihiftsukai
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LA LUNA


Siempre tenía respuestas para todo. Alzaba la mirada y estaba allí para resolverme cualquier duda. Le preguntaba mucho por él; por sus despedidas fugaces, por nuestros encuentros fortuitos y por todas las dudas que esa mirada azul jamás supo resolverme. Ahora, en cambio, la busco y no está. Pregunto y no contesta. Quizás sea porque dejé de besarme bajo su cielo, porque pegué portazo a esa historia que huía de los rayos del sol. Quizás se sentía traicionada. Ella siempre fue nuestra cómplice, nos susurraba que allá donde fuéramos, siempre nos uniría. Al fin y al cabo, los dos la compartíamos en el mismo cielo. Ahora todo ha cambiado, los dos hemos callado y con nosotros; ella, nuestra aliada y protectora. La busco y no está. Hablo y no contesta. Siempre estuvo en el lado contrario, en el bando del enemigo. Y yo sin darme cuenta. Se parecían tanto. Los dos se escondían y aparecían cuando no les tocaba. Siempre quise alargar la noche, pero ella se empeñaba en acabarla. Quizás eran señales que mostraban un final. Pero no me preocupa, me pasé al bando del sol hace un tiempo. Aún así, sé que solo en la luz oscura de sus brazos me siento segura. 

Blanca de Paco.
@blancadepaco
 
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