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PARTOS PARA/CON UNA MISMA

culturacolectiva.com
largos recorridos los tuyos 
aunque a veces los nombras con minúscula 
como si no tuvieran asiento en la memoria

ayer te sentaste con la mirada dispuesta 
a descubrirte, a escucharte con las manos 
suaves y el pecho haciendo cobijo

ayer recordaste un dolor que te hace 
más fuerte y te sitúa en un lugar 
muy próximo al mundo

ayer una voz recorría tus secretos 
enquistados por un miedo inerte e indefenso

ayer te acercaste a un precipicio que 
tiene un fondo lleno de posibilidad, 
con luces, colores, silencios, huecos 
y un largo indefinido

ayer te entregaste a la experiencia 
de dejar de sujetarte en aquella creencia 
de hierro 
que mantiene a flote sólo una silueta 
de tu identidad

ayer fuiste algo más presencia 
y una voz te acompañaba en este 
tránsito del devenir incertidumbre

ayer me descubrí otra, otra 
que lleva tiempo naciendo y, sigue 
este nacimiento un proceso de vida 
con todas las entonaciones posibles
porque la consciencia es un lugar 
sorprendente

y me pongo el presente como arma 
para conocer 
y me pongo la paciencia como zapatillas 
con las que recorrer este nacimiento

Patricia Bertolín.
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CUADERNO DE VIAJE


Fecha interestelar 8852/42:

Estoy desolado. Sorprendido también y, por qué no admitirlo, asustado. Ayer, después de un último salto por el agujero espacio temporal MG990, vimos nuestro objetivo. Allí estaba. Azul, veteado por unos irregulares velos blanquecinos que los terrícolas llaman nubes, verde, ocre… Repleto de colores y de vida, de centenares y centenares de formas de vida de todos los tamaños y matices, aunque a nosotros solo nos interesa una. La que se hace llamar raza humana.

Cuando llegamos a su satélite, Luna le llaman, nos ocultamos tras ella para no ser captados por sus artefactos que vigilan el universo más cercano y allí, amparados por la oscuridad, le pedí a Olein que encendiera el Xerter para ver lo que había ocurrido en aquel remoto planeta desde que las primeras células aparecieron en él hasta el momento actual en el que nos encontramos.

Nuestro visionador lo envolvió y comenzó la proyección de la historia de la Tierra en nuestros monitores.

Al principio parecía el lugar ideal donde poder establecerse en pacífica comunión con los seres que allí vivían. Multitud de culturas habían construido lo que hoy es la Tierra cubriendo los suelos y las mentes de los hombres con enriquecedoras arquitecturas, sabios descubrimientos que, pese a ser aún muy inferiores a los nuestros, iban por el buen camino, y una gran evolución que todavía perduraba. Estaban en los albores del sumun conocimiento pero era una civilización joven a la que le quedaba mucho por aprender y por descubrir. De ayudarles nos encargaríamos nosotros.

Olein y yo estábamos entusiasmados. Nuestro planeta está a punto de ser engullido por su estrella y necesitamos otro lugar donde seguir viviendo y la Tierra era nuestra tabla de salvación. Presentaba condiciones similares a nuestro mundo y tenía mucho espacio donde poder establecerse. Nosotros, a cambio, les enseñaríamos todos nuestros conocimientos y haríamos avanzar su civilización más y mejor de lo que lo había hecho hasta ahora, pero entonces, justo antes de entablar comunicación con el control de la misión en nuestro planeta, el Xerter nos mostró una cara muy diferente de la Tierra.

Los monumentos majestuosos, el crisol de culturas, la relación tan especial entre el ser humano y el resto de especies, el mar, la imagen de una hembra amamantando a su cría, la risa (algo que quiero aprender a hacer), la suculenta comida que llevan a sus bocas y a sus estómagos, el cine, el amor, la creación de vida de la manera más hermosa que vi jamás, la amistad, los besos, la música, la literatura… todo sacudido por unas imágenes terroríficas que no podía creer que pertenecieran a la misma especie.

Olein y yo estábamos atónitos viendo cómo el mismo ser era capaz de todo lo anterior pero también de matar y torturar a sus propias crías, de masacrar a sus hembras de las maneras más atroces jamás imaginadas, de crear máquinas y artilugios capaces de segar miles de vidas. De algo que llaman guerras donde todo lo anterior llega a su máxima expresión, matándose unos a otros sin remordimientos, incluso muriendo ellos para matar a los demás. Dónde otras emociones cómo el odio, la envidia, la rabia y el miedo, ahogaban a la más pura y poderosa que tenían, pero no se daban cuenta de ello.

Anteponen todo lo bueno que tienen por el poder, por estar en lo más alto sin importarles hacer auténticas barbaridades para conseguir estar por encima de sus congéneres y por unos papeles de colores que llaman dinero. ¡Por el amor de nuestros hijos, es solo papel! ¡En nuestro mundo hace cientos de ciclos estelares que dejamos de usar papel!

No hablan entre ellos, no llegan a acuerdos, no dialogan y cuando lo hacen lo ven como algo excepcional. Las voces y las faltas de respeto son tan usuales, que ya forman parte de su forma de ser.

Y si no tuvieran suficiente con todo esto, además están matando a la Tierra, ¡a su hogar! La están explotando de tal manera que se está muriendo a pasos agigantados. Llenan los océanos, la tierra e incluso su atmósfera de residuos, de mugre y de aire negro y contaminado que a veces no les deja ni respirar. Arrasan sus bosques y matan a otras especies sin control por puro placer, creyéndose los dueños de todo lo que les rodea. La Tierra, se queja a veces, y la naturaleza, nuestra madre, les reprende con cataclismos meteorológicos tan voraces que nuestro mundo nunca ha visto, pero ellos no reaccionan. Sólo se quejan, entierran o queman a sus muertos, reconstruyen y siguen adelante sin ser conscientes del mensaje que la madre de todo les quiera dar.

¡Es increíble! ¡Increíble!

- ¿Qué vamos a hacer? – me preguntó Olein mirando aún el monitor, aunque ya estaba en negro.

- Volver a casa – le respondí antes de soltar una gran bocanada de aire.

- ¿No vamos a aterrizar?

- ¿Para qué? ¿Para terminar muertos o secuestrados en algún horrible lugar? Después de lo que hemos visto dudo mucho que se tomen nuestra presencia en su suelo como algo enriquecedor. Seremos una amenaza para ellos. Todo, hasta ellos mismos, son una amenaza.

- ¿Y qué vamos a hacer, Palsi? Nuestro mundo está a punto de morir – me dijo Olein asustado.

- Volveremos cuándo los humanos hayan acabado con ellos mismos – le dije pulsando con rabia el teclado y poniendo rumbo a nuestro hogar.

- Y, ¿cuándo será eso? – me pregunto Olein preocupado.

- Pronto… muy pronto.

María de las Nieves Fernández,
autora de "Los ojos del misterio".
@Marynfc



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LA BARRA DEL BAR HA CERRADO


Desde la oscuridad de mi habitación empiezo a pensarte. Quizás ha sido por el frío, que parece que ha vuelto. Lo que más recuerdo de ti es la curva de tus labios, tan singular. También tus ojos y tus cejas. Podría plasmar perfectamente tus facciones si tuviese un lienzo delante. Pero yo siempre fui de papel y boli más que de pincel. Ya es un honor recordar todo eso, pues hace mucho que no te veo. Ni a ti, ni a nosotros. Digamos que la noche era mi mejor aliada y me ha dado la espalda. También ha sido por mi culpa porque yo también me he cansado de esto. 

Cada uno tenemos marcados nuestros límites, igual que cuando bebes dos chupitos y sabes que si bebes el tercero la cosa no va a acabar bien. Puedes bebértelo o no, pero en el fondo sabes que ese era tu límite. Pues contigo es igual. Te he bebido tanto que he reventado. He sufrido tantas sobredosis de tus besos que les he cogido asco. Seguro que también sabes a lo que me refiero cuando hablo de beber tanto  que acabas por no poder ni olerlo. Pues eso mismo me ha pasado contigo. Ya no me inspira el recuerdo de tus besos con sabor a ron y a madrugada. Supongo que eso era lo único que nos unía. El querer huir de nuestra realidad, tan distinta. Tú con tu vida, yo con la mía. Solo compartíamos esas calles sin testigos y esos mensajes. Y claro, la barra del bar ha cerrado y tú has dejado de llamar. Lo entiendo, no pasa nada. Yo tampoco he llamado y no es por cuestión de orgullo. El problema es que yo quería más, no quería conformarme con la madrugada ni con los cafés. Pero tú no lo entendías y por eso esta historia ha dado un vuelco, y aunque en varias ocasiones he pedido que vuelvas, ahora desde aquí te digo que ya no hace falta ni que lo intentes. 

Titanium.
@blancadepaco
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LEVES DESCRIPCIONES DEL NOSOTRAS Y SOLEDAD


Quiero un silencio largo
Que recubra el oxígeno que nos
Nombra

Quiero un ruido ínfimo
Que solo exista entre nuestras bocas

Quiero un nuestro
Plural y muy cercano a la piel

Quiero tu boca, tus brazos,
Tus piernas retorcidas
Tu espalda suspendida en
La compañía de no estar sola
Tu barriga, tus dientes que se
Clavan suavemente en mis
Límites cárnicos

Quiero tu voz, cada una de
Las palabras con las que 
Devengo líquida.
Quiero ese maldito
Paraíso, donde tú y yo somos
La circunstancia perfecta

Quiero tu ausencia, tu falta 
Tu huida.
Quiero disfrutar lo que te llevas 
Y lo que no me dejas.

Patricia Bertolín.
 
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