1Q84 - HARUKI MURAKAMI


Hoy toca irse a Japón para hablar de este gran escritor, enraizado completamente en su país, en su cultura, su sociedad, 100% japonés, pero amante del Jazz, corredor de maratones a sus 63 años, adicto a Stephen King. Fuertemente criticado en su país por su literatura excéntrica, demasiado moderna, surrealista, pero alabado en todo el mundo, situado en el más alto pedestal de los escritores actuales, definido por The Guardian como uno de los mayores novelistas del mercado actual, ganador del Premio Franz Kafka y del importantísimo Premio Jerusalem, el cual se concede a escritores cuyo trabajo se haya destacado por la lucha por la libertad en el contexto de la sociedad actual; entre muchos otros. Una persona la cual delante de toda la prensa en la entrega del Premi Internacional de Catalunya y a la pregunta de cómo se definiría él mismo destacó: “Nací y crecí en Japón, hablo japonés, como comida japonesa y hago todas las cosas que hacen los japoneses pero me gusta el jazz y la literatura occidental, desde Dostoievski hasta Stephen King, ¿qué es oriental y qué es occidental?”.

Llega la que muchos profesionales del sector califican como su obra maestra. En esta obra seguiremos encontrando sus excentricidades, seguiremos encontrando preguntas en nuestra cabeza de por qué escribe así, de qué ha querido decir, seguiremos encontrando al puro Murakami. Pero en esta novela empiezan a girar en otro sentido las tornas que mueven su bolígrafo, estas empiezan a virar hacia el sentido de la crítica de la sociedad que envuelve la historia, ya no se inventa un mundo surrealista en el cual evadir a los personajes, ya no nos sube en su nube de irrealidad para bajarnos al cerrar el libro, esta novela bebe un poco más de la “realidad”, si se puede unir realidad a Murakami. Habla acerca de la sociedad japonesa, del machismo que la condecora, del maltrato, tanto físico como psicológico, pero sin perder su esencialidad, sin perder sus trazos, esos que sólo producen preguntas sin respuestas, preguntas que con otros libros te harían cerrarlos al momento y olvidarte de ellos, pero que, con Murakami, sólo hacen que engancharte más a él, buscar esas respuestas que sabes que no vas a encontrar, buscar su magia, su brillantez, sus destellos de genio, su literatura excelsa, su todo, él.
Hay un comentario de un lector de este libro que ha sido muy destacado y que muestra perfectamente la sensación con que se queda cada uno de los lectores de esta novela: “...al acabar de leerlo, te quedas con una sensación extraña. Con un '¿y qué diablos querrá decir esta novela?'. Pero ¿sabes?, ¿cómo te lo diría?, ese 'no sé adónde quiere ir a parar' se te queda grabado en la mente. Es extraño”. No podría definirse mejor.

Aomame, entrenadora y masajista, con un cuerpo diez y deseada por todos los hombres, se dedica fuera de sus horas de trabajo a asesinar a hombres que no aman a las mujeres, hombres que las maltratan hasta llegar al punto de brutalidad, hombres sin ningún valor, y que ella les muestra su destino. Murakami nos mostrará a este personaje por dentro, lo hará evolucionar, nos enseñará su verdad, cómo es en realidad, sus sentimientos, sus penas, sus antecedentes personales. Hasta que le llega la tarea de liquidar al líder de una importantísima secta religiosa, que complementa su creencia y su necesidad de energía espiritual con el abuso de niñas, incluida su hija.

Tengo, profesor de matemáticas y escritor fracasado, se introduce casi sin quererlo en una farsa de enorme magnitud dentro del sector editorial de su ciudad, en un túnel dónde no verá salida, acentuado por problemas que le irán sucediendo que no harán más que agravar su situación.

Dos redes, tan diferentes y separadas que no harán más que acercarse, que nos dejarán boquiabiertos con el final de la historia, totalmente inesperado, acompañado del lujo de los toques literarios de Murakami, como la ‘little people’, pequeños personajes que devorarán la vida de los protagonistas sin prácticamente existir, la incertidumbre de haber entrado en un mundo dónde hay dos lunas, el dilema de si vale la pena esconderse de por vida por hacer un trabajo que sueñas con hacer, la búsqueda del amor de sus vidas, sexo, asesinatos, psicología, conexiones inesperadas, sucesos escalofriantes, desternillantes y hasta asfixiantes…

…todo en un sólo libro, todo en 1000 páginas, todo en un simple papel, en unas simples líneas, en unas simples letras, que se juntan para formar una obra de arte, que se juntan para formar unos trazos que cuentan historias, unos trazos simples, al alcance de todo el mundo, que son simples letras una detrás de la otra, que no tienen que tener ningún valor, cualquiera puede hacerlo, cualquiera puede escribir historias así, hasta que un genio empieza a colocar estas letras, una detrás de la otra, como todos nosotros haríamos, pero totalmente diferente a como todos nosotros haríamos, dejando a estos cualquiera sin aliento, preguntándose qué hacen mal, obligando a la vista a clavarse en ellas, a no dejarlas, como si necesitasen de la vista para vivir, como si fuese su fuente de alimento, su fuente de vida.


Víctor G.
@libresdelectura 
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2 comentarios:

-Andrea dijo...

Llevo un tiempo pasándome por tu blog y te felicito por las reseñas. ¿Para cuándo una de "El nombre del viento"? :)

Víctor G. dijo...

¡Gracias por el comentario Andrea! Pronto tendremos aquí una sobre nuestro amigo Kvothe.

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